Ir al contenido principal

¿El Final de Todo?

El espacio exterior se abría ante sus impresionados ojos. En su pequeña cabina se podía entrever el futuro de su mundo, del mundo que había formado con su propio proceder. No había más esperanzas para él y su nave viajaba a la deriva esperando sólo el final. No hay más que hacer sino esperar. No más preocupaciones, no más temor, no más vértigo, sólo una enorme soledad lo embarga.

Así, junto con él, llega el fin de la efímera raza humana. Sin embargo, el Universo sigue su curso, sin que este hecho pueda perturbarlo.

Los días transcurren pero él ni siquiera lo nota. Después de todo, el tiempo es una creación social y sin sociedad, no hay tiempo. Él se debilitaba cada vez más y sin embargo no cesaba de observar la pantalla frontal. Quizá con la esperanza de no estar sólo o quizá deseando acortar su larga agonía. Todo fue en vano. Así llegó el final de la Tierra en una pequeña nave, resumen de toda la sabiduría humana.


 Si, El final de todo. Absolutamente todo lo que conocemos y nos queda por conocer. Sin posibilidad de recuperación. El fin de la existencia humana. Pero hoy no vengo a hablar de algo tan trascendente. Vengo a hablar del fin de un estilo de vida. Una "amistad", no mejor dicho "relación social" sin vuelta. Una complicación incomprendida. En resumen: El final de un problema de los gordos.

Uno de esos en los que nunca sabes lo que ha pasado hasta años después. De esos en los que piensas aunque ya hayan terminado, te preguntas que salió mal. Esos, de los que tan fácilmente te ríes una vez terminados, pero si recuerdas el momento en carne y hueso te dan escalofríos. Tan fácil como hablar como personas. Tan difícil como ser tu mism@. Bueno pues de esos. Con suerte, se habrá terminado de verdad y volveré a ser yo.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Él. Ciudadela.

14/04/2014   Habiendo grandes quimeras retorciéndose en su interior. Innumerables. Cientos y miles de ellas solo era capaz de nombrar unas pocas. Y era solo a ellas a quienes podia echar la culpa de su constantemente insustanciado mal humor y su asfixiante mal genio. Empezaba por pensar en lo surrealista; a la par emocinante de ser feliz por alguien y acababa cada vez más convencida de lo mucho que debemos desconfiar del mundo y confiar en nosotros. Esas quimeras la mantenían siempre alerta y formaban parte de su intuición. Más agresiva que la del resto por culpa de ellas pero sin llegar a ser única. No había desde hacía tiempo nada que la hiciese única. Sentía como poco a poco su presente se veía obligado a nutrirse del pasado; como cada vez era más dependiente de las viejas amistades, viejas relaciones, la persona que antes había sido era la que había lanzado tantas sonrisas y emanado una confianza en sí misma que hacía que los demás tuvieran que pararse a averiguar porqué s...

Una Semana de Luces #001

Ha llegado hasta a preocuparme qué escribir. Pensar si merece la pena siquiera intentar transmitir algo especial. No concibo prácticamente el hacerlo sin intención de nada. Lo que quiero es soltarme yo. Redescubrirme y echar a volar. No se que signfican muchas cosas para mí. Es un momento raro. Vivo más fuera que dentro de mi. Y se me hace muy raro. Como si en estos momentos no hubiera nada que me preocupara y me hiciera daño. Pero si lo hay. Será por ser sensible. Pero me duelen los demás a mi alrededor. Yo misma me preocupo menos. ------------------------------------------- No quiero que ella se sienta mal allí. Yo quiero que sea feliz. Y que lo sea de cualquier manera, que los demás luchen por ella las batallas que yo desde lo lejos no puedo. Tienen que estar dispuestos a hacerlo. Ella se lo merece y no va a pedir ayuda. Es una buena soldado. Herida, y no sé cuán profunda es. Ella se dedica luchar por los demás a su manera especial. Ella es única y brilla. Brilla. Y no enti...

L' City

Amanece un día más. Como otro cualquiera. El sol de la primavera proyecta sus rayos de forma tímida; desperezándose ante el inminente cambio de estación. Probablemente no os sea díficil si lo intento, averiguar dónde me despierto. Todo ha cambiado porque estoy aquí. Las personas, el tiempo, el lugar y el momento. Todo eso; más y lo que dejé. Todo menos yo. Yo siempre yo, y yo siempre igual. Incluso sin saber qué soy; se estanca. Ahora mismo no veo que las cosas vayan mal tal como están. No debería de estar escribiendo pues. No parece que tengan porque ir peor y lo que me espera a mi regreso es aún mejor. Tengo esperanzas, ganas de seguir adelante, sueños...  Tengo miedos, debilidades y quebraderos de cabeza . Y por supuesto, tal perfecta simplicidad, no termina de ir conmigo. No me satisface; o eso parece. La misma historia de nuevo. Las cosas van bien y huyo. Huyo pero no se de qué.Visto así, parece como si el objeto de mi temor fuera sentirme feliz. Pero no. Os lo pro...