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Mostrando las entradas etiquetadas como Vitalismo

Green Green Grass.

06.07.2015 Anochece de nuevo. Me miro al espejo y veo mis ojos húmedos y enrojecidos en mitad de este calor seco de corazón helado. Petrificado. Es de esos días en que no entiendo el mundo, no entiendo su ritmo, ni sé a quién llevo dentro. Es de esos días en que todo eso me importa. Hay otros que no. En los que olvido que hay más que sonrisas flotando en nubes de uno a otro lado. De que la vida son altibajos de lo más estúpido. Que hay demasiado que no sé, y mucho más que no sé hacer; días en que olvido que todo eso me duele muchísimo. Solo yo sé como me duele, y es un dolor que no puedo compartir, porque no sé cómo. O creo al menos que no sé. Que es eso de lo que va todo esto.  No puedo decirte lo mucho que me duele, escribírtelo, dibujártelo, retratarlo... Sólo sé intentarlo. Y algunas veces se me da mejor que otras. A veces se me da fatal y mi corazón chilla estridente. En silencio, o con lágrimas inútiles que empeoran todo. No me acostumbro a ellas. Creo que debo afro...

A Tientas #003

Es mi segundo intento de empezar a escribirte de nuevo. Creo que llueve fuera. No muy fuerte, si no oiría como el agua machaca el metal. Pero si que se escucha a los coches levantar el agua del asfalto y como vuelve a caer. El viento lo mece todo y su silbido también hace que algo golpee intermitentemente. Lejos pero resonante, el ruido interrumpe el silencio urbano. Casi me veo desvanecer de las ganas de escapar y fundirme. Estas horas tenían que ser, para hallar un poco de paz. El silencio nervioso me calma sin motivo. La cosas últimamente; todo últimamente acaba por sobrepasarme. Por llegar por encima de un nivel soportable para mis capacidades. La soledad marchita los sentimientos y mata las fuerzas; aniquila las ganas. No es soledad por tí. La soledad que siento, no es por no tenerte, aunque no pudiera sentirla mientras estaba contigo. Acaparabas todo el cariño que necesitaba, y durante mucho tiempo me cegaste para bien, mientras mi subconsciente sabía, que nadie más se preo...

A Tientas #001

Tengo que decirte, que por esto odio las promesas.                                Til Kingdom Come  Me planteo si de verdad todo esto me duele o si solo me duele no entenderlo. No creo que esto de mucho más de sí. Resulta estúpido. Suena extraño mi cabeza. Se ha acabado. Es como si cuanto más lo repito, más consciente soy pero más raro suena. Toda la espiral de mí cabeza pretende encontrar su propio fin. Se que quiere extinguirse. Lo hará. Solo quiero que sea lo antes posible porque creo que no merece más la pena. No hay nada por lo que tenga que retroceder años y recordar sentimientos. Es simple y claro. Se ha acabado. La espiral esta hecha de bobadas y tonterías. De recuerdos de risas y de besos porque sí. Parecen las memorias de otra persona. Supongo, que como bien dicen, todo esto tiene sentido. Si era fácil estar contigo, tiene que ser fácil dejar de estarlo. No le quito importancia, ni niego...

Isle

Busco el entumecimiento y el oscuro. La caída del telón y la eterna banda sonora. Un momento completamente perfecto para el sonido de descarga disruptiva que tanto amo. Esa tensión y carga emocional que me transmiten aquellos sonidos y que liberan a su vez, dejándome como abierta en canal; como expuesta a a lo peor que me viene desde dentro. Tengo esa sensación de que me pierdo y me encuentro a la vez. En un sitio al que caigo como precipitándome al agua. Lentamente. Como sumergiéndome en un sueño de seda que me envuelve. Y sigo cayendo. A lo más profundo y oscuro, mientras a mi alrededor sólo veo negro. Siento que extraño algo, y no es mi consciencia. Parece faltar un abrazo que me protega de la inmensidad. Pienso, que el frío húmedo es agradable. Es como flotar en mi propia incertidumbre y mirar la extensión de mi ignorancia. Vasta. Infinita. Todos los errores y las alternativas, todo lo que alguna vez deseche en favor de otra cosa que creía mejor para mí. Todo ese Gran Quizás. A...

Wahre.

15.12.14. Ya lo dije en voz alta hoy en el ascensor. Estoy pensativa. Y pienso en muchas cosas. Les miré a ellos, a mis padres; mi familia a la cara y me pregunte; y deseé con todas mis fuerzas ser un poco menos sensible, y poder preguntarles a ellos, si se acordaban, o acaso sabían lo bello que es el mundo. Si no se sentían cada vez más lejos de la realidad y dentro de su propia cabeza, en la que lo que existe y es importante deja de serlo y deja paso a trivialidades y detalles vacíos; callejones sin salida, plagados de enfermedad y que te contagian por dentro. Les hacen ser personas, de esas que se dejan invadir por las circunstancias y se regocijan en lo feo de las cosas. Que cogen lo malo y no lo sueltan; no lo olvidan. Incluso ellos; fuertes a su manera y enamorados de la vida, de lo bonito y lo bueno, parecen estar abstraídos protestando. Cabizbajos y murmurando cosas con o sin voz. No pueden solucionar lo que sea que pase, igual que yo no puedo curar al mundo; y tampoco p...