Ir al contenido principal

Tokyo.

Como sí la sensación fuera insólita y única; así es como se siente. Repetir la misma historia pensando que algo cambiará . Me da igual que es distinto o siquiera si lo hay. Soy completamente feliz al sentir eso de nuevo. Al sentir que algo estalla si lo escuchas nombrar; ponerte a pensar y sorprenderte analizando cada segundo recordándolo. Aún así no es eso lo que más me alegra, lo que más me despierta. Es ver que sigo viva por dentro, saber que todavía me queda algo de ilusión que derrochar por una causa distinta a aquello que me hizo librar silenciosas guerras en mi interior y escalar montañas que sólo yo podía ver; que hizo pensar y sufrir a más de uno, aún con miles de kilómetros de por medio. Y que ahora visto con ojos bien poco objetivos, tanto me costó y tan poco me devolvió . No estoy segura de si mereció la pena y tampoco lo estoy de que lo siguiente si la valga; pero no me cuesta ver que quiero salir de aquí como sea, porque si lo bueno de esos días tan grises vestidos de rosa se acaba y tuerce, y entiendo que no depende ya de mí que se aguante ¿Qué me queda? La desesperación me cambia, quizás me hace peor persona pero tendrá que haber alguien que me prefiera así. Y sí no, volverá a empezar.


Sin pensar.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Una Promesa

Prometer. Una Promesa. Es algo que debería durar para siempre. Aunque no siempre dura lo que tiene que durar. Prometer es comprometerse a cumplir. Prometerle a alguien es sumirle en un estado entre el shock y la sorpresa durante menos de una fracción de segundo; dejarle pendiente entre el todo y la nada. Hay que estar dispuestos a cumplir con lo que se dice; ya sea imposible o posible. Quiero decirte a tí; la persona que es más improbable que esté leyendo esto que quiero confíar, y que cumplas lo que prometes, pues sólo entonces probaré la verácidad de tus palabras. Y por mucho que quiera que sea así, también te advierto que no es de mucha ayuda sí no intentas cambiar, aunque sea un poco con todo el mundo y consigues cambiar conmigo por guardártelo todo dentro.

Él. Ciudadela.

14/04/2014   Habiendo grandes quimeras retorciéndose en su interior. Innumerables. Cientos y miles de ellas solo era capaz de nombrar unas pocas. Y era solo a ellas a quienes podia echar la culpa de su constantemente insustanciado mal humor y su asfixiante mal genio. Empezaba por pensar en lo surrealista; a la par emocinante de ser feliz por alguien y acababa cada vez más convencida de lo mucho que debemos desconfiar del mundo y confiar en nosotros. Esas quimeras la mantenían siempre alerta y formaban parte de su intuición. Más agresiva que la del resto por culpa de ellas pero sin llegar a ser única. No había desde hacía tiempo nada que la hiciese única. Sentía como poco a poco su presente se veía obligado a nutrirse del pasado; como cada vez era más dependiente de las viejas amistades, viejas relaciones, la persona que antes había sido era la que había lanzado tantas sonrisas y emanado una confianza en sí misma que hacía que los demás tuvieran que pararse a averiguar porqué s...

Truth down the way.

30.01.2016 Scratching raw paper with graphite on the one hand. A dictionary to envy on the other. Coffee getting cold on the table. My sight is lost through the window, even further away than the last of the fields. I really ask myself what I'm thinking of these days. It's cold, it's grey, and I'm trapped into this red steel machine. I've missed so much beauty, being too busy to live. I love what I'm doing for a living, but I love the world way more. And I've been missing it for months. I felt strange because this silent and steady rhythm had disappeared. I lost it. But now it has taken me so naturally, that I'm starting to really ask myself what have I been thinking about these days. What was I thinking about, when I let the yellow curtain fall for what felt like forever. Am I healed now? I guess I'm just a bit more broken than I was before I came to the City of the Emperor. My mind seems to be torn apart, silent, reflexive, and it feels...