Ir al contenido principal

Una Semana de Contacto Cero #007

Aunque tarde, siempre llega el momento de poner fin a las cosas. Que fue exactamente lo que pasó, después de una semana en la que quise aprender a sentir, y sólo vi como el tiempo se me escapaba junto con él.

Supuse que sería liberador y podría respirar en cierto sentido, pero jamás hubiera dicho que ese cambio iba a poco a poco desligarme de esa parte de mí. No conseguir que se marchara o eliminarla, pero si enterrarla en orgullo y exasperación. Y muy poco a poco fui notando como mis decisiones tenían sus consecuencias, y el tiempo las suyas propias.

Aquí, ahora, el sonido de los coches y la ciudad; ese bullicio moderado me arrulla y me ayuda a expresarme después de tanto tiempo regodeándome en la espera y en el poner fin a un capítulo, que aunque metafórico, algo supone. Tiempo que me ha hecho falta para ganar fuerzas y encerrarme un poco más en mi misma.

Un viaje que me ha hecho falta para demostrarme que sé querer, y se sentir cosas bonitas más allá de lo que conocía. Que él no es el único en el que puedo provocar terremotos y cortocircuitos. Que existen más; muchas más formas de querer que me son desconocidas, cuando ahora me doy cuenta de que creía que la mía era una de la pocas correctas. Pues tal cosa no existe y esas cosas se aprenden. Que el amor no es correcto y tampoco lo es la persona. Ambas, tan distintas y variadas colisionan entre impulsos eléctricos que giran tu mirada a la izquierda y no a la derecha; al lado sombrío en lugar de al cálido o a lo difícil en lugar de lo fácil.

Mi 'desconectar' me hace ahora sentir en cierto modo madura y centrada, más yo, por lo que puede que menos feliz. De nuevo crítica, analítica, solitaria encerrada y melancólica. Pero por lo menos más yo y menos del resto.

Siento que mi cabeza reacciona por fin en busca de algo, que mi subconsciente sabe y que me desapacigua a lo largo de las horas; pero se vivir con el ceño fruncido. Si. Vivir. Así tambien se vive, con medias sonrisas e ironía hay quien disfruta de forma sincera . No todos necesitamos risas de película, amores románticos, amigos de confianza y vidas perfectas para ser felices; cada cual encuentra su arte.

Pongo un punto y final, a un capítulo muy pequeño que quise abrir para ayudarme a mí y no a vosotros a entenderme. Un capítulo, parte de una historia, que procede de un libro tan largo, que creo que jamás llegaré a escribir.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Una Promesa

Prometer. Una Promesa. Es algo que debería durar para siempre. Aunque no siempre dura lo que tiene que durar. Prometer es comprometerse a cumplir. Prometerle a alguien es sumirle en un estado entre el shock y la sorpresa durante menos de una fracción de segundo; dejarle pendiente entre el todo y la nada. Hay que estar dispuestos a cumplir con lo que se dice; ya sea imposible o posible. Quiero decirte a tí; la persona que es más improbable que esté leyendo esto que quiero confíar, y que cumplas lo que prometes, pues sólo entonces probaré la verácidad de tus palabras. Y por mucho que quiera que sea así, también te advierto que no es de mucha ayuda sí no intentas cambiar, aunque sea un poco con todo el mundo y consigues cambiar conmigo por guardártelo todo dentro.

Él. Ciudadela.

14/04/2014   Habiendo grandes quimeras retorciéndose en su interior. Innumerables. Cientos y miles de ellas solo era capaz de nombrar unas pocas. Y era solo a ellas a quienes podia echar la culpa de su constantemente insustanciado mal humor y su asfixiante mal genio. Empezaba por pensar en lo surrealista; a la par emocinante de ser feliz por alguien y acababa cada vez más convencida de lo mucho que debemos desconfiar del mundo y confiar en nosotros. Esas quimeras la mantenían siempre alerta y formaban parte de su intuición. Más agresiva que la del resto por culpa de ellas pero sin llegar a ser única. No había desde hacía tiempo nada que la hiciese única. Sentía como poco a poco su presente se veía obligado a nutrirse del pasado; como cada vez era más dependiente de las viejas amistades, viejas relaciones, la persona que antes había sido era la que había lanzado tantas sonrisas y emanado una confianza en sí misma que hacía que los demás tuvieran que pararse a averiguar porqué s...

Truth down the way.

30.01.2016 Scratching raw paper with graphite on the one hand. A dictionary to envy on the other. Coffee getting cold on the table. My sight is lost through the window, even further away than the last of the fields. I really ask myself what I'm thinking of these days. It's cold, it's grey, and I'm trapped into this red steel machine. I've missed so much beauty, being too busy to live. I love what I'm doing for a living, but I love the world way more. And I've been missing it for months. I felt strange because this silent and steady rhythm had disappeared. I lost it. But now it has taken me so naturally, that I'm starting to really ask myself what have I been thinking about these days. What was I thinking about, when I let the yellow curtain fall for what felt like forever. Am I healed now? I guess I'm just a bit more broken than I was before I came to the City of the Emperor. My mind seems to be torn apart, silent, reflexive, and it feels...