Ir al contenido principal

Bienvenida.

Aunque que me canse y vengan miles de días grises


y mis palabras quieran rendirse ante la lluvia en el cristal”
- Maldita Nerea
Tensión y lastre.

Sólo conozco el ardor de la bolsita de té en los dedos cuando la estrujo contra la cuchara. El sabor amargo que se queda en la boca. La sensación de tener los pómulos encendidos. Y el dolor de espalda.

Querer destensar el cuerpo y pensar en algo mejor. Inundar tu cabeza con esa convicción, de que tu mente sabe qué es lo correcto para tu otra mitad. Fracasar. Y sentir las lágrimas dando mazazos. El vacío desde el estómago hasta la garganta y la respiración cortada.

Pensar que todo se está acabando y abrir los ojos para ver que todo sigue ahí.

Tan genial como siempre. Tan mal como nunca pareció que iba a estar.

Todo está quieto. Tal y como dejas las cosas, están al volver a pasar.

Me falta todo lo que estaba en ese hueco del estómago. Sigo sin saber qué es; pero no dejo de pensar en esos momentos, en lo que era no estar aquí, en la Ciudad del Emperador.

Si era este el camino que de verdad tenía que coger. Si en algún momento no he sido demasiado cobarde inconscientemente; demasiado valiente a sabiendas.

¿A sabiendas de lo que podía pasar?

No. Eso nunca llegué a imaginármelo. Para bien por no dejar pasar al miedo, para mal porque pude ser demasiado ingenua. Odio usar el condicional. Pero a estas alturas no me queda otra alternativa. No hay nada que sepa a ciencia cierta de aquí a cinco días. Y prometo que acabo de hacer cuentas; no sale un número mayor a ese.

Será esa vida acelerada que he llevado la que ahora me tiene ahora condenada a frenar en seco, y dejar que la incertidumbre se convierta en una de esas cosas más con las que tengo que contar; por aquello de que ahora, al fin, estoy sola sin cambio ni devolución.




Photo by Me. All Rights Reserved.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Una Promesa

Prometer. Una Promesa. Es algo que debería durar para siempre. Aunque no siempre dura lo que tiene que durar. Prometer es comprometerse a cumplir. Prometerle a alguien es sumirle en un estado entre el shock y la sorpresa durante menos de una fracción de segundo; dejarle pendiente entre el todo y la nada. Hay que estar dispuestos a cumplir con lo que se dice; ya sea imposible o posible. Quiero decirte a tí; la persona que es más improbable que esté leyendo esto que quiero confíar, y que cumplas lo que prometes, pues sólo entonces probaré la verácidad de tus palabras. Y por mucho que quiera que sea así, también te advierto que no es de mucha ayuda sí no intentas cambiar, aunque sea un poco con todo el mundo y consigues cambiar conmigo por guardártelo todo dentro.

Él. Ciudadela.

14/04/2014   Habiendo grandes quimeras retorciéndose en su interior. Innumerables. Cientos y miles de ellas solo era capaz de nombrar unas pocas. Y era solo a ellas a quienes podia echar la culpa de su constantemente insustanciado mal humor y su asfixiante mal genio. Empezaba por pensar en lo surrealista; a la par emocinante de ser feliz por alguien y acababa cada vez más convencida de lo mucho que debemos desconfiar del mundo y confiar en nosotros. Esas quimeras la mantenían siempre alerta y formaban parte de su intuición. Más agresiva que la del resto por culpa de ellas pero sin llegar a ser única. No había desde hacía tiempo nada que la hiciese única. Sentía como poco a poco su presente se veía obligado a nutrirse del pasado; como cada vez era más dependiente de las viejas amistades, viejas relaciones, la persona que antes había sido era la que había lanzado tantas sonrisas y emanado una confianza en sí misma que hacía que los demás tuvieran que pararse a averiguar porqué s...

Truth down the way.

30.01.2016 Scratching raw paper with graphite on the one hand. A dictionary to envy on the other. Coffee getting cold on the table. My sight is lost through the window, even further away than the last of the fields. I really ask myself what I'm thinking of these days. It's cold, it's grey, and I'm trapped into this red steel machine. I've missed so much beauty, being too busy to live. I love what I'm doing for a living, but I love the world way more. And I've been missing it for months. I felt strange because this silent and steady rhythm had disappeared. I lost it. But now it has taken me so naturally, that I'm starting to really ask myself what have I been thinking about these days. What was I thinking about, when I let the yellow curtain fall for what felt like forever. Am I healed now? I guess I'm just a bit more broken than I was before I came to the City of the Emperor. My mind seems to be torn apart, silent, reflexive, and it feels...