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Para tí.

Hoy he vuelto a soñar contigo. Ha sido sutil, casual e intenso. He soñado que por primera vez, te abrazaba como de verdad me apetecía, sin razones ni rencores. Sólo porque sí. Y he sentido de verdad que todo aquello que ahora es pasado y que no volverá, resurgía en mi cabeza; en todo mi ser, despertándome de ese estúpido letargo en el que me sumí por algo que no tenía que ver conmigo. No eres tú el que se tiene que disculpar; soy yo. Olvidé decirte, que en cierto momento de ésta historia, de verdad sentí algo por tí. Aunque eso puede que ya lo sepas. Te mereces que se yo quien te lo diga. Te quise. Pero sé que nunca volverá a ser lo mismo. Por un lado o por otro siempre habrá algo que lo impedirá.

008 - Miss

¿Creéis que es normal echar de menos tanto a alguien como lo hago yo? Mi vida, si está aquí, pero de verdad desearía estar en otro sitio, o veces incluso, en otro país. Estoy de vacaciones y media parte de mi corazón se encuentra a medio camino entre un pueblo perdido en Granada, y un lugar remoto en el centro de Francia. Necesito que vuelvan. Y que vuelvan ya. Todavía queda demasiado tiempo para que vuelvan. Quiero volver yo también. A esos días sin preocupaciones, sin estupideces de gente metiéndose por medio sin permiso. De verdad que deseo que todo vuelva a ser como "antes". Y digo "antes" porque no ha cambiado nada. Sólo que hace más de 4 semanas que no le veo a él, y la energía se me acaba. Y ella, si, la veo, pero la necesito cerca de mí. Los necesito a los dos. Pero no puedo hacer nada, sólo espera r.

Como debería ser.

Ya me han hecho daño antes y no quiero que se repita. No es trágico.  Es aprender de la vida.

003 - Loneliness

La odiosa sensación de sentirte solo. A veces es sólo eso, una sensación. Otras, las más difíciles, estás solo de verdad. Nadie parece escucharte. Nadie nota tu presencia. Todo sigue su curso, mientras tú, una pequeña figura silenciosa, pasas desapercibida entre la multitud. Incluso para la gente que te quiere. En esos momentos no pareces significar nada para ellos. Eres uno más. ¿Y que pasa después? Hay varias posibilidades. Primera; continuas, viendolo todo desde fuera, sin que nadie se de cuenta de lo mucho que necesitas que te devuelvan a la realidad. Segunda; continuas, intermitentemente, ese sentimiento desaparece para dar paso a otros, pero no es defnitivo, a veces, vuelves al principio. Tercera; alguien por fin se da cuenta de como te sientes, se preocupan por tí, pero eso aunque ayuda, no siempre sirve para remediarlo del todo. Cuarta, la idílica; alguien consigue hacerte escapar de tí mismo y de nuevo, te sientes tú. La soledad desaparece. Quinta, la más peligrosa y traicione...

Confiesa.

El mismo adjetivo, tiene que serlo. Quizás no sea como eres pero no puede ser malo. Al igual que no lo es que seas mala persona. Si es mala como lo eres tú si no, sí.

Espera.

<< Y la chica de la falda de cuadros acabó mojada, hecha pedazos y con una lágrima manchando su perfecto y delicado rostro, ante un día en el que debería de haber brillado el sol. >> 7:30 de la mañana, miércoles 30 de Abril. Al norte de una isla perdida en el Atlántico, en una cuidad llena de magia en cada rincón. El sol brilla como acostumbraba a hacer antes de que llegasen las lluvias. No hay nadie en la calle, ¿O sí? Por lo menos nadie que llame la atención del pequeño bulto, sentado en un banco de la Calle Mayor. Está esperando a alguien, o a algo. ¿Pero, que espera...? Sentada como estaba, tuve la tranquilidad necesaria para poder pararme a pensar que era lo que me había sacado de casa tan repentinamente aquella mañana. ¿Que había sido? ¡Demonios! ¿Que era tan importante, que iba a pasar que fuera tan importante para sacarme de la cama a las 6:00, ducharme y vestirme con sumo cuidado, para que al final acabara allí, sentada en un banco, sin intuición que seguir...

Pido Perdón.

Pido perdón por lo que dije y lo que no; lo que me calle y lo que no pude. Por mi forma de pensar y reaccionar entonces y ahora. Inevitable. Pido perdón por intentar guadármelo, aunque sabía que no podía; y por luego explotar y soltar lo que tenía que decir con palabras sin sentido. Inevitable. Pido perdón por tener ésta manera de fastidiarlo todo por dentro y pretender que todo sigue igual; ¿Cuándo aprenderé que sóla no puedo? Bueno. Inevitable. Lo que sí que está en mis manos es proteger de alguna manera eso que está intentando brotar. Lo haré con todos los medios que se me ocurran; sí así logro que ésa niña, que se lo merece más que nadie, tenga lo que quiere. Prometo disolver ese nudo cada vez que se forme. Lo prometo. A.