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Débil.

No se si puedo seguir sintiendo esto como un refugio durante mucho tiempo más. Pero es lo único que tengo, y tengo que soltarlo todo. Da igual si lo lees o si no lo haces. No puede importarme.

Yo se que debo avanzar, debo dejarte atrás y creerme por fin que todo acaba; incluso eso de ser raros juntos. Debo empezar de nuevo. Salir a la calle con una de las mejores sonrisas que tenga, aunque no represente del todo como me siento y ser yo; una yo contenta y con un precioso verano por delante.

Se me revuelve el estómago de pensar en lo que debería hacer. Me siento enferma si pienso en tener que superarlo dejando las cosas incluso peor que antes. Pero, ¿Qué alternativa me queda?


¿Quieres que te diga qué es lo que parece que quiero después de todo?

Quiero lo que soñe anoche. Quiero de alguna forma poder estar contigo sin que todo se complique y se tuerza innumerables veces. Quiero verte en mi verano, quiero arreglar las cosas y que por una vez haya algo que aunque extraño, haya salido bien. Ignoro cuánto podría durar, pero no me importa demasiado.

Creeme. Ayer no fue elección mía. Siempre rodeada de gente. Gente que mira y juzga desde el primer mometo. Quería escapar de allí. Contigo. Pero no nos entendemos. Cuando llega la hora de la verdad nunca lo hacemos. No me culpes por favor, que ya tengo suficiente con mi reproche.

Ahora, estés dónde estés. Leas esto o no lo hagas y por alguna extraña razón que se escapa a mi entendimiento, te llegue una ráfaga de sentimientos que no son los tuyos; piensa en todo aquello que ha pasado e intenta entender. Te pido por favor que te lanzes al vacio a por mí. Porque hay muchas cosas que he ido tirando allí con el tiempo y merecen la pena.



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