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013 - Exhausted

Todo esto es un lío. Hay todavía mil cosas que no termino de entender. No las entiendo porque no me las creo. Todavía. Dádme tiempo y terminaré por olvidar esa parte de mí. Más bien sepultar. Muy adentro; eso es lo que necesito.

Tiemblo. No estoy bien. No soy yo. Me doy asco, por dentro y por fuera. No creo que haya mejor forma de decirlo: Estoy hecha un desastre. Desarmada. De alguna forma, totalmente contraria a mi voluntad, me encuentro arisca, celosa, triste...  No es nada del otro mundo, no creais que después de aquello estoy tan muerta.

Estoy hecha polvo, por que estoy cansada. Ha sido como aguantar la respiración durante mucho mucho tiempo y soltar el aire. Me ha venido bien hacerlo ahora, con verano por delante; pero a la vez ha sido de lo peor. Necesito estas dos semanas antes de marcharme para relajarme y hacer lo que quiera. Pero mientras esté recuperando el aliento y no tenga fuerzas para hacer lo que tengo que hacer para sentirme bien conmigo misma; no estaré avanzando ni un poquito. Se me caerá el mundo totalmente allí. Y eso es tan imperdonable como poco deseado.

Aquí. Tengo mil planes, mil cosas que quiero hacer, mil momentos que quiero exprimir... y poco a poco pasan los días y veo como también eso se desvanece; sin fuerzas para levantarlo de nuevo. Todo esto está siendo demasiado. Me cargan demasiado de una vez.

Mis mejores amigos cansados y deprimidos; sin ganas de vivir estas dos semanas. Mi niña atemporal me deja al margen en pos de algo que la ayude y le haga vivir algo bonito, porque lo último que necesita es a alguien que la frene más. Esas otras personas con las que sientes algún tipo de vínculo... que tu mente al parecer se imagina, ya que todas se van tan pronto como llegan y entre tantísimo dinamismo e ilusiones te ves sóla; ya sin esperanza de la que alimentarte.

Todo se torna gris y poco apetecible. Tal cual te ves a ti misma.

La confianza en uno mismo es importante, si. Pero esque llega un momento en que me quedo sin manos con las que soportar las paredes cuando se me echan encima. Sólo me queda cerrar los ojos y mantener el pulso como pueda, esperándo a que paren o a que alguien heche una mano por aquí.

Que por cierto, hace falta.



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