Ir al contenido principal

Impacto#001

Enfoco la vista y me encuentro caminando por los impecables y solitarios corredores. Oigo el sonido de mis pasos amplificado quince veces al andar; retumbar e inundar de forma incómoda el silencio que corta el aire. Un museo de interminables pasillos e infinitas salas que albergan y dan cobijo a las más impensables obras de arte.

Cuadros.

Es todo lo que reconozco a mi alrededor y hace que este sitio parezca un poco menos espeluznante. Visten las paredes como lo harían luces a una habitación a oscura; les aportan sentido y les restan esa visión de inútiles y desprotegidas. Tanto a ellas como a mi misma.

Es una sensación agradablemente sobrecogedora estar rodeada de tanta vida plasmada en lienzos. Se me ocurre pensar en las historias de las vidas que cuentan y todo aquello por lo que una vez, un artista tuvo que pasar para conseguir precisamente esa reacción.

Podrá pareceros extraño, pero en estos momentos no pienso en nada más allá que colores, formas, vidas y hacia que lado girar en el próximo cruce. No pienso en cómo he llegado aquí ni en a qué viene todo esto. Solo camino.

De pronto, las paredes blancas comienzan a cubrirse, a cada  paso que doy, cada vez más y más hasta convertirse en enormes tapices en tono burdeos  y ese tono de rojo que te hace pensar que ha vivido a lo largo de mil y una guerras con intrincados dibujos de damasco. Ribetes dorados allí donde cabían y paneles de madera envejecida de ébano a media altura. Para cuando llego al final del pasillo creo que me encuentro con una sala que perfectamente podría haber sido la habitación de un rey. Menos por el pequeño detalle de que incluso desnuda, tiene un cometido que cumplir: Antesala de habitaciones de identidad propia para cada uno de los cuadros, colgados individualmente.

Al adentrarme en el diminuto mundo que comprenden las cuatro paredes de la primera sala, de un color morado tan oscuro y apagado a la par que radiante y complejo; es cuando me paro de verdad a contemplar el cuadro. Pinceladas precisas, con tonos tan realistas e intensos que parece que cogen impulso para saltar allí a donde me encuentro.

No se cuanto tiempo llevaré parada delante de aquel primer cuadro cuando lentamente las figuras y las luces comienzan a moverse ligeramente. Es ecléctico. Las luces parpadean y la gente se mueve de formas imposibles. Me noto sonreír. Ahora el intenso color morado con marcas de pulido de las paredes tiene sentido.

Me adentro en las siguiente sala, reacia a dejar atrás la libertad de aquella discoteca plasmada en artificial acrílico.

[...]

Comentarios

Entradas populares de este blog

Una Promesa

Prometer. Una Promesa. Es algo que debería durar para siempre. Aunque no siempre dura lo que tiene que durar. Prometer es comprometerse a cumplir. Prometerle a alguien es sumirle en un estado entre el shock y la sorpresa durante menos de una fracción de segundo; dejarle pendiente entre el todo y la nada. Hay que estar dispuestos a cumplir con lo que se dice; ya sea imposible o posible. Quiero decirte a tí; la persona que es más improbable que esté leyendo esto que quiero confíar, y que cumplas lo que prometes, pues sólo entonces probaré la verácidad de tus palabras. Y por mucho que quiera que sea así, también te advierto que no es de mucha ayuda sí no intentas cambiar, aunque sea un poco con todo el mundo y consigues cambiar conmigo por guardártelo todo dentro.

Él. Ciudadela.

14/04/2014   Habiendo grandes quimeras retorciéndose en su interior. Innumerables. Cientos y miles de ellas solo era capaz de nombrar unas pocas. Y era solo a ellas a quienes podia echar la culpa de su constantemente insustanciado mal humor y su asfixiante mal genio. Empezaba por pensar en lo surrealista; a la par emocinante de ser feliz por alguien y acababa cada vez más convencida de lo mucho que debemos desconfiar del mundo y confiar en nosotros. Esas quimeras la mantenían siempre alerta y formaban parte de su intuición. Más agresiva que la del resto por culpa de ellas pero sin llegar a ser única. No había desde hacía tiempo nada que la hiciese única. Sentía como poco a poco su presente se veía obligado a nutrirse del pasado; como cada vez era más dependiente de las viejas amistades, viejas relaciones, la persona que antes había sido era la que había lanzado tantas sonrisas y emanado una confianza en sí misma que hacía que los demás tuvieran que pararse a averiguar porqué s...

Una Semana de Contacto Cero #006

Has roto el cuento junto con la magia que había, lo hemos roto los dos. No sabemos hablar como personas ¿Cómo vamos a querernos como locos? No estoy segura de si volveremos a hacerlo alguna vez. Por lo pronto se que no tengo ni ganas de seguir con esto, ni de dejarlo; ni de que vengas, ni de que no lo hagas. Ni de besarte ni de no poder hacerlo. Todo se resume a los opuestos que me dejan hecha un lío contigo, me alejan de ti y me hacen resistente, indiferente, sin sentimiento. Te he querido tantas veces aqui y nunca has estado. Te he echado de menos tanto y no lo he oido de vuelta. He confiado en ti y rara vez he salido ganando... Así que ¿Qué demonios es esto y que estamos haciendo? Aquí. Todavía. Donde siempre sin movernos un ápice. No quieres ¿No? Moverte. Pensar. Confesarte. Venir. Besarme. Volverme loca. Debo de suponer que todo eso se ha acabado ya. Que nos quedamos sin sentimientos, paciencia ni valentía. Yo estoy sin ganas y sin fuerzas.¿Cómo estas tu? ...