Ir al contenido principal

Interprétalo Como Quieras.

Podía esperar todo de ti. Todo menos ésto. No quiero creer que hayas resquebrajado, roto y maltratado lo que sea que tuviésemos. Te dejo a ti ponerle nombre.


Ese cariño, la energía,... Todo echado a perder por deseo tuyo; tan tonto y egoísta como el mío. Teñido de inseguridad  dolor e idealización.


Dejo de saber que hacer contigo.
Mi desconcierto e impotencia aumentan por cada pantallazo; cada mirada buscando algo que sé que no llegará.


Es muy tarde. Para todo y todos. Para disculparse, para tratar de averiguar que es lo que pasa. Tarde para llegar hasta ti. 


Me digo a mí misma que tengo que descansar, que mañana será otro día. En el fondo sé que si duermo, si cierro los ojos, lo que pase no será real; no podré verte de nuevo y decirte lo mucho que me importas. Ojalá pudiera abrir mi corazón a ti, mostrarte lo que siento, lo que me duele y me molesta. Mostrarte mis ganas de pasarlo; de que todo sea un mal sueño.


Es muy tarde. Para ti y para mí. Para volver atrás. Lo que en realidad quiero es avanzar por mí camino quitando todo lo que me haga retroceder o mirar atrás.


Porque lo suelo hacer y me doy cuenta de que no es la mejor manera.



Comentarios

Entradas populares de este blog

Una Promesa

Prometer. Una Promesa. Es algo que debería durar para siempre. Aunque no siempre dura lo que tiene que durar. Prometer es comprometerse a cumplir. Prometerle a alguien es sumirle en un estado entre el shock y la sorpresa durante menos de una fracción de segundo; dejarle pendiente entre el todo y la nada. Hay que estar dispuestos a cumplir con lo que se dice; ya sea imposible o posible. Quiero decirte a tí; la persona que es más improbable que esté leyendo esto que quiero confíar, y que cumplas lo que prometes, pues sólo entonces probaré la verácidad de tus palabras. Y por mucho que quiera que sea así, también te advierto que no es de mucha ayuda sí no intentas cambiar, aunque sea un poco con todo el mundo y consigues cambiar conmigo por guardártelo todo dentro.

Una Semana de Contacto Cero #006

Has roto el cuento junto con la magia que había, lo hemos roto los dos. No sabemos hablar como personas ¿Cómo vamos a querernos como locos? No estoy segura de si volveremos a hacerlo alguna vez. Por lo pronto se que no tengo ni ganas de seguir con esto, ni de dejarlo; ni de que vengas, ni de que no lo hagas. Ni de besarte ni de no poder hacerlo. Todo se resume a los opuestos que me dejan hecha un lío contigo, me alejan de ti y me hacen resistente, indiferente, sin sentimiento. Te he querido tantas veces aqui y nunca has estado. Te he echado de menos tanto y no lo he oido de vuelta. He confiado en ti y rara vez he salido ganando... Así que ¿Qué demonios es esto y que estamos haciendo? Aquí. Todavía. Donde siempre sin movernos un ápice. No quieres ¿No? Moverte. Pensar. Confesarte. Venir. Besarme. Volverme loca. Debo de suponer que todo eso se ha acabado ya. Que nos quedamos sin sentimientos, paciencia ni valentía. Yo estoy sin ganas y sin fuerzas.¿Cómo estas tu? ...

Espera.

<< Y la chica de la falda de cuadros acabó mojada, hecha pedazos y con una lágrima manchando su perfecto y delicado rostro, ante un día en el que debería de haber brillado el sol. >> 7:30 de la mañana, miércoles 30 de Abril. Al norte de una isla perdida en el Atlántico, en una cuidad llena de magia en cada rincón. El sol brilla como acostumbraba a hacer antes de que llegasen las lluvias. No hay nadie en la calle, ¿O sí? Por lo menos nadie que llame la atención del pequeño bulto, sentado en un banco de la Calle Mayor. Está esperando a alguien, o a algo. ¿Pero, que espera...? Sentada como estaba, tuve la tranquilidad necesaria para poder pararme a pensar que era lo que me había sacado de casa tan repentinamente aquella mañana. ¿Que había sido? ¡Demonios! ¿Que era tan importante, que iba a pasar que fuera tan importante para sacarme de la cama a las 6:00, ducharme y vestirme con sumo cuidado, para que al final acabara allí, sentada en un banco, sin intuición que seguir...