Ir al contenido principal

FinishLine #002

Dolor. Esa es la forma que tengo que describir lo que me pasa por dentro. Ahora mismo me siento tan inmersa en ese estado interior que soy incapaz de encontrar razones para sentirme así. Sólo soy capaz de intuirlas.

Una maraña de incertidumbre me cubre por las noches; cuando duermo, y se despeja al despertarme cada mañana. Eso no es lo que duele.

No encuentro palabras para describir lo que siento cuando me derrumbo. Se trata de un nudo gigante en mi estómago que me impide pensar con claridad. Mi cuerpo y mi mente se bloquean llevándome en pocos segundos a un estado de shock repentino. Me sorprende sin más creyéndose con derecho a invadirme. Después de un par de minutos reteniendo lagrimas y sollozos me queda una tremenda melancolía y un malestar físico conocidos.

Quizás te preguntes que pueden tener unas cosas que ver con las otras, pero querido, ahí si que no puedo ayudarte. Yo misma intento establecer alguna relación entre todo lo que ha pasado estas últimas dos semanas y quien soy o en lo que me he convertido ahora.

No puedo evitar pensar en que he hecho las cosas como mejor he creído que me convenían y que el dolor es sólo una señal para decirme que estoy en lo correcto. Debo desinfectar la herida antes de cerrarla si pretendo que la cicatriz no se note mucho.

Porque siempre me quedará la cicatriz.


Comentarios

  1. Hola, buenas noches, ¿cómo se presenta la semana? Espero que genial al igual que tu genial blog, por cierto, feliz año nuevo (con un poco de retraso jajaja).
    Tienes una página muy especial e interesante, te felicito por tu gran entrega. Me ha encantado; buen diseño, lenguaje legible, bien organizado y ameno. ¡En fin, qué más puedo decirte! Espero que sigas creciendo y que nunca abandones este espacio tan personal, recuerda que un blog es como un hijo recién nacido, crece y evoluciona con el paso del tiempo hasta convertirse en una persona de éxito y respetable, pero para ello hay que saber cuidarlo todos los días.
    Te sigo, así que seguiré visitándote siempre que tenga un tiempo libre para ver las restantes entradas y las nuevas que subas. Te deseo mucha suerte y espero que pronto subas un nuevo post para disfrutar de él.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Una Promesa

Prometer. Una Promesa. Es algo que debería durar para siempre. Aunque no siempre dura lo que tiene que durar. Prometer es comprometerse a cumplir. Prometerle a alguien es sumirle en un estado entre el shock y la sorpresa durante menos de una fracción de segundo; dejarle pendiente entre el todo y la nada. Hay que estar dispuestos a cumplir con lo que se dice; ya sea imposible o posible. Quiero decirte a tí; la persona que es más improbable que esté leyendo esto que quiero confíar, y que cumplas lo que prometes, pues sólo entonces probaré la verácidad de tus palabras. Y por mucho que quiera que sea así, también te advierto que no es de mucha ayuda sí no intentas cambiar, aunque sea un poco con todo el mundo y consigues cambiar conmigo por guardártelo todo dentro.

Espera.

<< Y la chica de la falda de cuadros acabó mojada, hecha pedazos y con una lágrima manchando su perfecto y delicado rostro, ante un día en el que debería de haber brillado el sol. >> 7:30 de la mañana, miércoles 30 de Abril. Al norte de una isla perdida en el Atlántico, en una cuidad llena de magia en cada rincón. El sol brilla como acostumbraba a hacer antes de que llegasen las lluvias. No hay nadie en la calle, ¿O sí? Por lo menos nadie que llame la atención del pequeño bulto, sentado en un banco de la Calle Mayor. Está esperando a alguien, o a algo. ¿Pero, que espera...? Sentada como estaba, tuve la tranquilidad necesaria para poder pararme a pensar que era lo que me había sacado de casa tan repentinamente aquella mañana. ¿Que había sido? ¡Demonios! ¿Que era tan importante, que iba a pasar que fuera tan importante para sacarme de la cama a las 6:00, ducharme y vestirme con sumo cuidado, para que al final acabara allí, sentada en un banco, sin intuición que seguir...

003 - Loneliness

La odiosa sensación de sentirte solo. A veces es sólo eso, una sensación. Otras, las más difíciles, estás solo de verdad. Nadie parece escucharte. Nadie nota tu presencia. Todo sigue su curso, mientras tú, una pequeña figura silenciosa, pasas desapercibida entre la multitud. Incluso para la gente que te quiere. En esos momentos no pareces significar nada para ellos. Eres uno más. ¿Y que pasa después? Hay varias posibilidades. Primera; continuas, viendolo todo desde fuera, sin que nadie se de cuenta de lo mucho que necesitas que te devuelvan a la realidad. Segunda; continuas, intermitentemente, ese sentimiento desaparece para dar paso a otros, pero no es defnitivo, a veces, vuelves al principio. Tercera; alguien por fin se da cuenta de como te sientes, se preocupan por tí, pero eso aunque ayuda, no siempre sirve para remediarlo del todo. Cuarta, la idílica; alguien consigue hacerte escapar de tí mismo y de nuevo, te sientes tú. La soledad desaparece. Quinta, la más peligrosa y traicione...